Es la opción más habitual. Se sale acompañado por un monitor y dentro de la zona autorizada, que es como lo permite la normativa.
No hace falta ningún título. Se sale acompañado por un monitor y dentro de una zona autorizada y balizada, que es exactamente lo que permite la normativa para quien no tiene licencia.
Antes de arrancar se explica el manejo: acelerador, giro, cómo parar y qué hacer si te caes —que es lo más probable y no pasa nada—. La moto lleva el cordón de hombre al agua, así que si el piloto se cae el motor se para solo.
La edad mínima para pilotar es 18 años. Los menores pueden ir de acompañantes con un adulto responsable.

Nada, y es lo primero que se explica antes de arrancar. El cordón de seguridad va enganchado al piloto: en cuanto se cae, tira del contacto y el motor se para solo. La moto se queda quieta a unos metros y no se va a ninguna parte.
Para volver a subir se hace por detrás, desde la popa, apoyando el pie en la plataforma y empujando con las piernas, no tirando con los brazos. Cuesta el primer intento y sale a la segunda. Es la parte del turno que más se recuerda y de la que más se ríe la gente.
Sí. Las motos admiten dos o tres personas según el modelo, y es la fórmula habitual para parejas y para un adulto con un menor. Pilotar exige ser mayor de edad, pero de acompañante puede ir un menor con un adulto responsable.
Yendo dos cambia el manejo: el peso va más atrás, la moto arranca con menos empuje y tarda algo más en girar. Nada complicado, pero el monitor lo avisa antes de salir para que el piloto no se sorprenda en el primer viraje.
Con marejadilla se sale igual y hasta resulta más divertido, porque la moto salta con las olas. Lo que cambia es el cansancio: media hora con mar picada carga las piernas y la espalda mucho más que media hora con el agua plana.
Con mar de fondo del este la cosa se complica y el turno puede suspenderse. Cuando eso pasa se cambia la fecha o la hora sin coste, porque una moto de agua con levante fuerte deja de ser un plan agradable y empieza a ser un problema.
Un turno de moto de agua sin licencia empieza en tierra, con la explicación y el chaleco puesto: cómo se arranca, cómo se gira, cómo se para y qué pasa si te caes. Son unos minutos y no se salta nadie, aunque haya salido otras veces.
Después se sale al agua detrás del monitor, dentro de la zona autorizada. Los primeros minutos se van en coger confianza y el resto ya es disfrutar. El monitor va delante marcando el recorrido y no pierde de vista al grupo en ningún momento.
No, si se respetan las tres cosas que se explican antes de salir: el chaleco puesto, el cordón de seguridad enganchado y la distancia con las otras motos del grupo. La inmensa mayoría de los sustos de una moto de agua son choques entre dos motos que iban demasiado juntas.
El riesgo real no está en la velocidad, está en la confianza excesiva a los diez minutos. Por eso el monitor marca el ritmo y no se sale de la zona: no es para limitar la diversión, es porque ahí dentro se controla lo que pasa.
Sí, y es lo más habitual en despedidas y grupos de amigos. Se sale con varias motos a la vez con el mismo monitor delante, y el grupo va junto todo el turno. Cuantas más motos, más conviene reservar con antelación: la disponibilidad simultánea es limitada.
Con grupos grandes lo que suele hacerse es turnarse. Mientras la mitad está en el agua, la otra mitad espera en la playa, y se cambia. Sale más económico que reservar una moto por persona y, en la práctica, nadie quiere estar treinta minutos seguidos encima.
| HORAS | TARIFA |
|---|---|
| 1 H | consultar |
| 2 H | consultar |
| 1/2 DÍA (4 h) | consultar |
| 1 DÍA (8 h) | consultar |
La tarifa se confirma al reservar. Llámanos y te la decimos en el momento.
Si no está aquí, llámanos: en dos minutos te lo resolvemos por teléfono.
Sí, saliendo acompañado por un monitor y dentro de una zona autorizada y balizada. Es exactamente lo que permite la normativa para quien no tiene licencia.
Nada. Las motos llevan cordón de hombre al agua: si el piloto se cae, el motor se para solo. Te subes otra vez y sigues.
Para pilotar hay que ser mayor de edad. Los menores pueden ir de acompañantes con un adulto responsable.
Conviene, aunque el chaleco es obligatorio y te mantiene a flote sin esfuerzo. El monitor va cerca en todo momento.
Déjanos el teléfono y te llamamos. En julio y agosto conviene reservar con antelación.
Puerto Deportivo de Fuengirola, local 36. Se puede pasar y ver los barcos antes de reservar.
Sin coste. Nunca compensa salir a ver qué pasa.
Chalecos para todos los tripulantes, incluidos en el precio.