Lo más barato y lo más agradecido: no hace falta saber nada y aguanta bien aunque el mar no esté del todo plano.
El kayak es lo más fácil de todo lo que alquilamos: no hay que aprender nada y se sale directamente desde la orilla. Los hay individuales y dobles, y el doble se lleva bien entre un adulto y un niño.
Es también lo que mejor aguanta cuando el mar no está del todo plano. Si hay algo de marejadilla y el paddle surf no se puede hacer, el kayak sí.
Se alquila por horas o por días. Lo habitual es una o dos horas: es tiempo de sobra para costear hasta el espigón y volver sin acabar reventado.

El individual es más ligero, gira antes y va a donde uno quiere sin negociar con nadie. Es el que conviene si se sale a hacer ejercicio o si se quiere costear con un ritmo propio.
El doble es más estable y más rápido en línea recta, porque hay dos remos empujando el mismo casco. Funciona muy bien con un adulto delante y un niño detrás, o al revés. Lo que hay que asumir es que en un doble se rema coordinado: si cada uno va a su aire, el kayak zigzaguea.
Lo razonable es costear en paralelo a la playa, sin alejarse. No por normativa, sino por sentido práctico: cerca de la orilla siempre hay salida y siempre hay gente, y el viento no te juega una mala pasada.
El riesgo real del kayak en esta costa es el viento de tierra. Empuja mar adentro sin que uno lo note, porque el agua junto a la playa está plana y todo parece tranquilo, y a la vuelta hay que remar contra él. Si el viento sopla desde la playa hacia el mar, es el día de no alejarse.
Agua, gorra y crema solar. Se rema de espaldas al sol o de cara, pero siempre bajo él, y un kayak no tiene sombra en ninguna parte. Una hora de remo al sol de agosto deshidrata más de lo que parece.
El móvil, en bolsa estanca o en tierra. Ver caer un teléfono al agua desde un kayak es de las cosas más frecuentes del verano y no tiene arreglo. Y calzado que se pueda mojar, porque se entra y se sale por la orilla, sobre piedras.
Remando tranquilo, un kayak recreativo se mueve a paso de persona caminando. En una hora se costea un buen tramo de playa y se vuelve, que es exactamente el plan que funciona: ir hasta un punto reconocible, hacer una pausa y regresar.
El error es plantearse un destino lejano. La ida siempre parece fácil porque se sale con fuerzas y muchas veces con el viento a favor, y la vuelta es la que enseña la lección. Media hora de ida como máximo si el alquiler es de una hora.
Físicamente sí, y la pesca en kayak tiene mucho seguimiento en esta costa. Pero pescar exige licencia de pesca marítima de recreo, que es un trámite personal de cada pescador y que no se expide aquí: se saca en la administración autonómica.
El kayak que se alquila para pasear no lleva el equipamiento de un kayak de pesca —soportes de caña, nevera, ancla—, así que sirve para una salida improvisada pero no para una jornada seria. Para eso hace falta un kayak preparado.
Los kayaks de alquiler son de los llamados abiertos: no hay que salir de nada porque no se va encajado dentro. Si vuelca, uno se cae al agua y ya está; el kayak flota boca abajo y se le da la vuelta empujando desde un lado.
Volver a subirse desde el agua profunda cuesta algo de fuerza, y por eso se recomienda no alejarse de la orilla. Cerca de la playa siempre queda la opción de hacer pie y subirse con calma, que es lo que hace todo el mundo la primera vez.
Sí, en kayak doble y con un adulto. El niño va delante, rema si quiere y descansa cuando se cansa, que es a los diez minutos, y el adulto mantiene el ritmo. Chaleco de talla infantil, obligatorio y ajustado antes de salir.
Es la actividad náutica más agradecida a esas edades porque no exige aprender nada ni mantener el equilibrio. Donde un niño se frustra con una tabla de paddle, en un kayak se lo pasa bien desde el primer minuto.
| HORAS | KAYAK INDIVIDUAL | KAYAK DOBLE |
|---|---|---|
| 1 H | consultar | consultar |
| 2 H | consultar | consultar |
| 3 H | consultar | consultar |
| 1/2 DÍA (4 h) | consultar | consultar |
| DÍA COMPLETO (8 h) | consultar | consultar |
La tarifa se confirma al reservar. Llámanos y te la decimos en el momento.
Si no está aquí, llámanos: en dos minutos te lo resolvemos por teléfono.
No. El kayak es lo más fácil de todo lo que alquilamos: se sale desde la orilla y en cinco minutos ya se maneja.
El doble va bien entre un adulto y un niño, o entre dos personas que quieran ir juntas. El individual da más libertad para ir a tu ritmo.
El kayak es lo que mejor aguanta. Si hay marejadilla y el paddle surf no se puede hacer, el kayak sí.
Una o dos horas. Es tiempo de sobra para costear hasta el espigón y volver sin acabar reventado.
Déjanos el teléfono y te llamamos. En julio y agosto conviene reservar con antelación.
Puerto Deportivo de Fuengirola, local 36. Se puede pasar y ver los barcos antes de reservar.
Sin coste. Nunca compensa salir a ver qué pasa.
Chalecos para todos los tripulantes, incluidos en el precio.