La flota más amplia: de 8 a 15 metros y hasta 12 pasajeros. Sale con patrón, así que no necesitas titulación de ningún tipo.
| Embarcación | Plazas | Puerto |
|---|---|---|
| Barco a motor de 8,1 m | 7 | Fuengirola |
| Barco a motor de 8,8 m | 8 | Fuengirola |
| Barco a motor de 11,7 m | 11 | Fuengirola |
| Barco a motor de 11,9 m | 9 | Fuengirola |
| Barco a motor de 12,0 m | 11 | Fuengirola |
| Barco a motor de 12,8 m | 11 | Fuengirola |
| Barco a motor de 13,7 m | 10 | Fuengirola |
| Barco a motor de 15,2 m | 12 | Fuengirola |
| HORAS | TARIFA | PATRÓN + GASOLINA |
|---|---|---|
| 1 H | consultar | consultar |
| 2 H | consultar | consultar |
| 3 H | consultar | consultar |
| 4 H | consultar | consultar |
| 8 H | consultar | consultar |
El alquiler de un barco con patrón es la parte más amplia de la flota: embarcaciones a motor de 8 a 15 metros, para grupos de 7 a 12 personas. Es también lo que más se contrata, porque resuelve de golpe la duda de la titulación y la de saber navegar. No necesitas ninguna titulación ni saber navegar.
El patrón decide la ruta contigo antes de zarpar. Lo habitual es costear hasta una cala, fondear un par de horas para bañarse y volver, pero se puede plantear al revés: navegar más y parar menos.
La tarifa con patrón incluye su trabajo y la gasolina. Es la diferencia con el alquiler sin tripulación, donde el combustible se paga aparte a partir del medio día.

El patrón gobierna la embarcación, decide la ruta contigo, elige dónde fondear según el viento del día y se ocupa de la maniobra de salida y de atraque, que es donde se estropean los barcos y los nervios.
También es quien sabe qué se puede y qué no: distancia mínima a las playas, zonas de baño balizadas, tráfico de entrada al puerto y qué hacer si cambia el parte. Contratar con patrón no es solo comodidad: es quitarse de encima la responsabilidad.
La salida corta, de dos horas, llega hasta Benalmádena o hasta la zona de Calahonda y vuelve. Da tiempo a fondear una vez y bañarse con calma.
El medio día, de cuatro horas, permite costear hasta Marbella o hasta Torremolinos con dos paradas. El día completo, de ocho horas, ya da para llegar a Puerto Banús, comer fondeado y volver sin prisa. La ruta se decide el mismo día mirando de dónde entra el viento.
La flota a motor con patrón va de 8,1 a 15,2 metros y admite de 7 a 12 pasajeros según la embarcación. El patrón no cuenta como pasajero.
El número de la documentación es el máximo legal, no el cómodo. En un barco de 11 metros para 11 pasajeros, doce personas contando al patrón se notan; ocho van holgadas todo el día. Si el grupo pasa de doce, la respuesta no es un barco más grande sino un catamarán.
Sí. Se puede subir comida, bebida y nevera, y lo normal es hacerlo: fondeados a mediodía en una cala se come mucho mejor que en cualquier chiringuito de agosto.
La única condición firme es que no entre cristal en cubierta. Una botella rota en un barco descalzo acaba la salida en el momento, y no es una norma nuestra: es sentido común náutico. Latas, plástico y neveras rígidas, sin problema.
El patrón decide, y su decisión manda. Si entra levante y empieza a formarse mar de fondo, se acorta la ruta o se busca resguardo por la parte de tierra, que es lo normal en esta costa.
Si la salida se corta por seguridad antes de la mitad, se recupera otro día. Si ya se ha consumido la mayor parte, se da por hecha. Es la práctica habitual del sector y se explica antes de zarpar, no después.
Porque resuelve de golpe las dos dudas que frenan una reserva: la titulación y el miedo a estropear algo. Con patrón a bordo no hace falta ningún título, y la maniobra de atraque —que es donde se raya el casco y se pasa vergüenza— la hace él.
Y porque el patrón conoce la costa. Sabe qué cala está resguardada con el viento de ese día, dónde hay fondo de arena para que agarre el ancla y a qué hora se llena de barcos cada sitio. Eso no se improvisa con una carta náutica y dos horas de alquiler.
Las calas buenas de esta costa no son las que se ven desde el paseo. Entre Fuengirola y Benalmádena hay fondeaderos de arena resguardados de poniente; hacia Mijas y Calahonda el fondo es más de piedra y conviene conocerlo.
El patrón elige según de dónde entra el viento ese día, no según la foto más bonita. Un fondeadero precioso con levante entrando de través se convierte en una hora incómoda y en un ancla que garrea. Esa decisión, que parece menor, es la que separa una buena salida de una regular.
Si no está aquí, llámanos: en dos minutos te lo resolvemos por teléfono.
No. Con patrón a bordo no necesitas ningún título ni saber navegar: él se encarga de todo y tú decides el plan.
Se habla antes de zarpar. Lo normal es costear hasta una cala, fondear un par de horas para bañarse y volver, pero se puede plantear al revés: navegar más y parar menos.
Sí, sin problema. Lo único que pedimos es que no entre cristal en cubierta: si se rompe, la salida se acaba ahí.
Depende de la embarcación. Los de 8 a 12 metros salen de Fuengirola; los más grandes, de Puerto Banús o Estepona. Se confirma al reservar.
Déjanos el teléfono y te llamamos. En julio y agosto conviene reservar con antelación.
Puerto Deportivo de Fuengirola, local 36. Se puede pasar y ver los barcos antes de reservar.
Sin coste. Nunca compensa salir a ver qué pasa.
Chalecos para todos los tripulantes, incluidos en el precio.