En el puerto deportivo de Marbella está amarrado el catamarán de 11,5 metros para hasta 12 pasajeros. Los yates salen de Puerto Banús, a diez minutos.
En el puerto deportivo de Marbella está amarrado el catamarán de 11,5 metros, para hasta 12 pasajeros. Es la opción cómoda para un grupo: apenas escora, tiene mucha cubierta y se entra y sale del agua con facilidad cuando se fondea.
Los barcos grandes —yates, goleta y pesca— están en Puerto Banús, que está a diez minutos por la costa. Si buscas un yate en Marbella, es allí donde se embarca.
Para deportes acuáticos y motos de agua, la base es Fuengirola: el material sale de la playa y no se traslada.

No, son dos puertos distintos y hay unos seis kilómetros entre ellos, unos diez minutos en coche. El puerto deportivo de Marbella está pegado al casco antiguo; Puerto Banús queda al oeste, en Nueva Andalucía.
Esta confusión es la que más problemas causa el día de la salida. Quien reserva el catamarán embarca en Marbella; quien reserva un yate o la goleta embarca en Puerto Banús. El punto exacto se confirma siempre al reservar, y merece la pena mirarlo dos veces.
A partir de seis u ocho personas, y sobre todo si en el grupo hay gente que no está acostumbrada al mar. Un catamarán apenas escora: donde un barco de un solo casco se inclina y obliga a agarrarse, este se mantiene plano y la gente se mueve por cubierta con normalidad.
También cambia la forma de bañarse. Entre los dos cascos queda una plataforma trasera desde la que se entra y se sale del agua andando, sin escaleras incómodas. Con niños o con gente mayor eso decide la salida más que ninguna otra cosa.
Hay fondeaderos de arena a lo largo de toda la costa entre Marbella y Cabopino, y son cómodos cuando el viento entra flojo del oeste. El patrón elige el punto según de dónde sople ese día, no según cuál sea más bonito.
Esa decisión, que parece un detalle, es la que marca la diferencia entre una comida a bordo tranquila y una hora incómoda dando bandazos. Un fondeadero precioso con el viento de través se abandona en cinco minutos.
Poco y blando. Una bolsa de tela en lugar de maleta rígida, porque a bordo el espacio se aprovecha mal con bultos duros. Toalla, bañador puesto de casa, gorra y crema solar de sobra: en cubierta no hay sombra durante buena parte del recorrido.
Y calzado que no marque. En cubierta se va descalzo o con suela clara, y las suelas negras de las zapatillas de calle dejan rayas que luego hay que quitar a mano. Es la norma de a bordo que más se repite y la que más se olvida.
Sí, y en un catamarán es donde mejor sale, porque fondeado se mueve muy poco y se puede montar la mesa sin que nada se derrame. Se puede subir comida y bebida preparadas, que es lo habitual en una salida de grupo.
La única regla firme es el cristal: no entra en cubierta. Una botella rota en un suelo donde todo el mundo va descalzo termina la salida en ese momento. Botellas de plástico, latas o cantimploras, todas las que hagan falta.
Quince minutos antes de la hora de salida, y con el grupo completo. La hora reservada es la hora a la que el catamarán larga amarras, no la hora a la que empieza a llegar la gente; lo que se pierde esperando se descuenta del tiempo de navegación.
Con grupos grandes conviene citar a todo el mundo media hora antes y en un punto concreto del puerto. Decir «nos vemos en el puerto de Marbella» a doce personas garantiza que tres acaben en Puerto Banús, que está a seis kilómetros.
Sí, y es el formato más pedido: da tiempo a salir, navegar hasta una zona de fondeo, bañarse con calma y volver sin mirar el reloj. Para un grupo que quiere comer a bordo, es la medida justa.
Las salidas más cortas también existen y funcionan bien para una celebración concreta, donde lo que se busca es el rato a bordo más que la navegación. Lo que casi nunca compensa en catamarán es la salida exprés: el barco tarda lo suyo en salir y entrar en puerto.
Si no está aquí, llámanos: en dos minutos te lo resolvemos por teléfono.
El catamarán de 11,5 metros, para hasta 12 pasajeros, en el puerto deportivo.
Los yates están en Puerto Banús, que pertenece a Marbella y está a diez minutos por la costa. Allí es donde se embarca.
Las motos y el material de deportes acuáticos salen de la playa de Fuengirola y no se trasladan.
Porque apenas escora, tiene mucha cubierta y se entra y sale del agua con facilidad al fondear.
Déjanos el teléfono y te llamamos. En julio y agosto conviene reservar con antelación.
Puerto Deportivo de Fuengirola, local 36. Se puede pasar y ver los barcos antes de reservar.
Sin coste. Nunca compensa salir a ver qué pasa.
Chalecos para todos los tripulantes, incluidos en el precio.