
Un barco para cien personas no se improvisa. Estas son las decisiones que conviene cerrar, y en qué orden, para que el día del evento solo haya que subir a bordo.
Un evento de empresa en barco en Málaga se hace en un catamarán de 23,7 metros que admite hasta 100 pasajeros y que solo sale como evento cerrado, con el barco entero para vuestro grupo. Hay cinco cosas que cerrar por este orden: la fecha, el número de asistentes, el catering, la lista de pasajeros y la logística del embarque. La reserva se hace con semanas de margen.
El catering del catamarán de Málaga va aparte, así que el presupuesto de un evento de empresa en barco tiene al menos dos partidas: el barco y la comida. A eso se suma el traslado de la plantilla hasta el puerto. La reserva se coordina por teléfono con la oficina de Alquiler Náutico en el Puerto Deportivo de Fuengirola, a unos 30 kilómetros de Málaga.

Con semanas, no con días. En el alquiler de barcos en Málaga, el catamarán de 23,7 metros es la única unidad de la flota para cien personas y cada fecha es de un solo cliente, porque sale solo como evento cerrado. Si la empresa tiene un día concreto en mente, por un aniversario o una convención, lo primero es llamar y bloquear esa fecha antes de cerrar nada más con proveedores.
Un orden que funciona para quien organiza: primero la fecha con el barco, después el catering y por último la lista de asistentes, que se puede ir afinando hasta pocos días antes. Las tarifas no se publican y se dan por teléfono en el 669 06 27 56, de lunes a viernes de 9:00 a 20:00 y los fines de semana de 10:00 a 18:00.
El catamarán admite hasta 100 pasajeros, y la capacidad máxima de un barco no se supera nunca, ni por una persona. Si el catering lleva camareros a bordo, preguntad al reservar si cuentan dentro de esas cien plazas, porque de eso depende cuántos invitados podéis confirmar. Es mejor cerrar la cifra con algo de margen que tener que dejar a alguien en tierra.
Si el evento es más pequeño, la flota tiene otras opciones. En Puerto Banús hay una goleta de 24,1 metros para 36 personas y dos yates, de 21,7 metros para 12 pasajeros y de 31,7 metros para 15, ambos con tripulación incluida. Puerto Banús queda a unos 28 kilómetros de Fuengirola por la A-7. Para un comité de dirección de diez o doce, uno de esos yates encaja mejor que un barco de cien.
El catering se contrata aparte, con la empresa que elijáis, y lo primero que hay que contarle es que el servicio va en un barco. A bordo no sube cristal: ni copas, ni botellas de vidrio, ni platos que se puedan romper. Un vaso roto en una cubierta mojada es un corte seguro, así que la vajilla tiene que ser de un material que aguante una caída.
Pedidle también un menú que se pueda comer de pie y con una mano, y que no dependa de mantener nada caliente durante horas. Antes de firmar con el catering, preguntad en la reserva del barco a qué hora puede subir su personal a montar y qué espacio tiene disponible. Con esos dos datos el proveedor puede ajustar el presupuesto sin sorpresas el mismo día.
La lista es la herramienta de quien organiza. Permite comprobar que no se pasa de las cien plazas, saber quién ha subido antes de soltar amarras y pasar al catering el número exacto de menús, con alergias e intolerancias. Al reservar, preguntad además qué datos de los pasajeros hacen falta para el embarque y con cuántos días de antelación hay que enviarlos.
Si viene algún niño, por ejemplo en un evento con familias, hay que decirlo al reservar para que haya chaleco de su talla. El chaleco va incluido, uno por cada persona a bordo, igual que el seguro de la embarcación y el material de seguridad, que se revisa antes de cada salida. Los niños van sentados en la bañera, nunca en la proa.
Con margen. Cien personas no suben a un barco en cinco minutos, así que conviene citar a la plantilla bastante antes de la hora de salida y tener a alguien de la empresa en el muelle con la lista en la mano. Pedid por escrito el punto exacto de embarque cuando cerréis la reserva, y mandadlo a los invitados con un mapa.
Si la plantilla sale de Fuengirola o de la Costa del Sol occidental, un autobús evita cien coches buscando aparcamiento. En la convocatoria conviene avisar de tres cosas: calzado que no marque la cubierta, una bolsa de tela en lugar de bolsos rígidos o maletines, y una prenda de abrigo si el evento acaba de noche.
En esta costa, a partir del mediodía entra la brisa térmica, y con poniente el mar se riza por la tarde. Un catamarán de ese tamaño lo lleva bien, pero cien personas de pie, comiendo y con una copa en la mano notan cada movimiento. Si en el grupo hay gente que se marea, una salida de mañana es la opción más tranquila.
Para un evento de empresa, la franja que mejor funciona suele ser la última hora antes de la puesta de sol: el calor afloja, la costa se ve con luz lateral y la vuelta a puerto coincide con el final de la jornada. Si hay discursos o entrega de premios, preguntad al reservar si el recorrido incluye una parada, que es el mejor momento para que se oiga a quien habla.
Si el parte no deja salir en condiciones, la fecha se cambia sin coste. Para un evento de empresa eso obliga a tener pensada una fecha alternativa desde el principio y a hablarla con el catering, que también tendrá que moverse. El levante es el viento que más condiciona aquí, porque mete mar de fondo.
La referencia oficial es la predicción marítima de AEMET para las aguas costeras de Málaga, que conviene mirar desde una semana antes. La portada de la web enseña además el viento, la ola y la temperatura del agua frente a Fuengirola cada media hora. Con menos de 15 nudos sale casi todo, y por encima de 20 solo salen los barcos grandes.
Si no está aquí, llámanos: en dos minutos te lo resolvemos por teléfono.
Sí. Admite hasta 100 pasajeros y sale solo como evento cerrado, así que el barco es para vuestro grupo aunque seáis menos. La tarifa se da por teléfono.
No. En el catamarán de Málaga el catering va aparte. Conviene avisar al proveedor de que el servicio es a bordo y de que no puede subir nada de cristal.
Con semanas de margen. El catamarán de 100 plazas sale solo como evento cerrado y cada fecha es de un único cliente.
Un chaleco por persona a bordo, el material de seguridad revisado antes de cada salida y el seguro de la embarcación. Si el parte no deja salir, se cambia la fecha sin coste.
Déjanos el teléfono y te llamamos. En julio y agosto conviene reservar con antelación.
Puerto Deportivo de Fuengirola, local 367. Se puede pasar y ver los barcos antes de reservar.
Sin coste. Nunca compensa salir a ver qué pasa.
Chalecos para todos los tripulantes, incluidos en el precio.