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Persona en el aire sobre una tabla de wakeboard agarrada al cabo, con edificios de la costa al fondo
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Wakeboard para principiantes: cómo levantarse y por dónde empezar

Levantarse sobre una tabla remolcada tiene truco, y el truco es casi el contrario de lo que pide el instinto. Quien lo entiende antes de meterse en el agua se ahorra varios intentos.

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La clave para ponerse de pie

Para levantarse en wakeboard hay que dejar que la lancha tire de uno, sin tirar con los brazos. Se espera en el agua con las rodillas pegadas al pecho, la tabla delante y los brazos estirados, y cuando la lancha arranca uno se deja llevar hasta quedar de pie, despacio. El error típico es querer levantarse de golpe.

Si es la primera vez, lo más fácil para empezar es el kneeboard, que se hace de rodillas, y después pasar al esquí acuático o al wakeboard. Las tres actividades se hacen remolcadas desde una lancha, con monitor y en turnos de quince minutos, y el material va incluido. Lo único imprescindible es saber nadar.

Persona en el aire sobre una tabla de wakeboard agarrada al cabo, con edificios de la costa al fondo
Imagen ilustrativa

¿Kneeboard, esquí o wakeboard: por dónde empezar?

El kneeboard es la puerta de entrada. Se va de rodillas sobre una tabla corta, sujeto con una cinta por encima de los muslos, y el centro de gravedad queda tan bajo que mantener el equilibrio cuesta poco. Sirve para entender cómo tira la lancha, cómo se pasan las olas de la estela y cómo se cae, que es lo que más asusta al principio.

El esquí acuático reparte el peso en dos esquís, uno en cada pie, y da más estabilidad lateral que una tabla. El wakeboard se hace con una sola tabla, de lado, como en el snowboard, y quien ha hecho snowboard o surf lo suele encontrar más natural. Para el resto, empezar por kneeboard y pasar después a lo de pie es el orden más cómodo.

¿Cómo es la salida desde el agua?

Se empieza flotando, con el chaleco puesto, sentado en el agua como en una silla invisible. Las rodillas van pegadas al pecho y la tabla delante, de canto, con la punta asomando por encima del agua. Los brazos, estirados por fuera de las rodillas, sujetan el mango del cabo. Cuando todo está en su sitio, se avisa al monitor y la lancha arranca.

Al notar la tracción, el cuerpo se queda compacto y se deja arrastrar unos metros con la tabla empujando el agua. Poco a poco la tabla sube a la superficie y entonces uno se va incorporando, sin prisa, hasta quedar de pie. En el wakeboard, una vez arriba, se gira la tabla de lado, con el pie de delante apuntando hacia donde se avanza.

¿Qué impide levantarse los primeros intentos?

Tirar con los brazos. Es la reacción natural, pero al encoger los brazos el cuerpo se adelanta, la tabla se clava y uno sale volando hacia delante. Lo que funciona es lo contrario: brazos rectos, como si fueran el cabo, y que sea la lancha la que haga el trabajo. Las piernas, flexionadas, se van estirando poco a poco.

El segundo error es levantarse demasiado deprisa. Quien se pone de pie de golpe mientras la tabla todavía está hundida pierde el equilibrio hacia atrás. Lo correcto es aguantar agachado unos segundos más de lo que parece necesario, hasta que la tabla planee. Y el tercero, soltar el cabo tarde: si uno se cae, se suelta enseguida.

¿Qué postura hay que mantener una vez de pie?

Rodillas flexionadas, espalda recta y el peso algo cargado en el pie de atrás. El mango del cabo va a la altura de la cintura, cerca del cuerpo, con los brazos relajados. La mirada, hacia delante y hacia la lancha, no a la tabla. Con las piernas blandas, las olas de la estela se absorben sin perder el equilibrio.

Al principio basta con ir recto, dentro de la estela, sin intentar cruzarla. Cuando se nota estabilidad, se puede probar a inclinar un poco la tabla hacia un lado para desplazarse. Los saltos llegan mucho después: el primer día el objetivo es aguantar de pie el mayor tiempo posible y aprender a caer bien.

¿Cuánto da de sí un turno de quince minutos?

Más de lo que parece. En un turno de quince minutos caben varios intentos de salida, y cada intento fallido es corto: la lancha da la vuelta, se acerca y se vuelve a empezar. Quien escucha bien las indicaciones del monitor desde el primer intento suele aprovechar más el tiempo que quien intenta deducirlo solo.

Para un principiante, lo razonable es un turno de kneeboard para coger confianza y otro de esquí acuático o wakeboard para intentar ponerse de pie. Los brazos y los muslos trabajan mucho en cada salida, y entre turno y turno conviene descansar unos minutos. Al día siguiente se nota en los antebrazos: es normal.

¿Qué hace falta llevar y qué pone la empresa?

La empresa pone todo el material: tabla, esquís, chaleco y casco van incluidos, y el material de seguridad se revisa antes de cada salida. Lo que hay que traer es bañador, una licra o camiseta ajustada si el sol aprieta y crema solar resistente al agua, aplicada antes de empezar. Las gafas de sol se quedan en la lancha.

Lo imprescindible es saber nadar: aunque el chaleco mantiene a flote, después de cada caída hay que colocarse de nuevo y esperar a la lancha. Si va un niño, conviene decir su edad al reservar para que el chaleco y el casco sean de su talla. Y si alguien tiene alguna lesión de rodilla o de espalda, mejor comentarlo antes.

¿Qué mar y qué hora convienen para empezar?

Mar plano y primera hora. Con el agua quieta, la tabla planea antes y las caídas son más limpias. A partir del mediodía entra la brisa térmica, que levanta rizado, y con poniente ese rizado crece por la tarde. Un principiante lo nota en cada intento de salida, porque la tabla choca con las olas pequeñas antes de subir.

Antes de ir conviene mirar la previsión del mar en la portada de la web, que enseña viento, ola y temperatura del agua frente a Fuengirola cada media hora. Con viento de 15 a 20 nudos se suspende el material ligero, y si el parte no deja salir en condiciones, se cambia la fecha sin coste. Quien ya domina el equilibrio puede probar después el jet surf.

Preguntas frecuentes

Si no está aquí, llámanos: en dos minutos te lo resolvemos por teléfono.

¿Hace falta experiencia para hacer wakeboard?

No. El monitor explica la salida desde el agua antes de empezar, y si es la primera vez se puede empezar por kneeboard, de rodillas, que es lo más fácil. Hay que saber nadar.

¿Qué material está incluido?

Tabla, esquís, chaleco y casco van incluidos en todos los turnos. Solo hay que traer bañador, crema solar y, si el sol aprieta, una licra o camiseta ajustada.

¿Cuánto dura un turno?

Quince minutos, remolcado desde la lancha y con monitor. Caben varios intentos de salida, y para un principiante lo razonable es reservar dos turnos.

¿Qué es más fácil, esquí acuático o wakeboard?

Depende de cada uno. El esquí da más estabilidad lateral; el wakeboard resulta más natural a quien ha hecho snowboard o surf. Para empezar, lo más fácil es el kneeboard.

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Material revisado antes de cada salida

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