
Medio día de mar da para lo que no cabe en una salida corta: fondear con calma, bañarse y comer a bordo antes de volver.
El medio día son unas cuatro horas de barco, y en algunas lanchas, tres horas y media. Es la duración que convierte el paseo en plan: hay tiempo de llegar a una cala, echar el ancla, bañarse varias veces y comer fondeados sin estar pendientes de la hora de vuelta.
Con patrón, la tarifa del medio día incluye el patrón y la gasolina; en los yates, el combustible de las rutas largas va aparte. Si llevas tú el barco con tu título, la gasolina funciona distinto que por horas: sale con el depósito lleno, se repone al volver y se paga solo lo gastado. Como fondeado el motor no consume, cuantas más horas pases parado en la cala y menos vayas de un sitio a otro, menos combustible pagas.

Se puede hacer con patrón o llevando tú el barco con título. El chaleco de cada tripulante, el material de seguridad y el seguro de la embarcación van incluidos, y si el parte no deja salir en condiciones la fecha se cambia sin coste.
El alquiler de barco por medio día en Fuengirola son unas cuatro horas, tiempo suficiente para costear hasta Marbella por el oeste o hasta Torremolinos por el este con dos paradas. Una de ellas puede ser la del baño largo y la otra, la de comer fondeados. El rumbo se decide esa misma mañana mirando de dónde entra el viento, para buscar la cala más resguardada.
Frente a una salida de dos horas, lo que gana el medio día es tiempo parado. Hay margen para elegir una cala abrigada aunque quede más lejos, para quedarse en ella mientras el agua invita y para volver sin acelerar.
Casi toda la flota. En el Puerto Deportivo de Fuengirola, que es la base, están la barca de 4 metros y las lanchas de 6,6 a 6,9 metros que se llevan con título, para hasta 8 pasajeros, además de barcos a motor con patrón, cuyo puerto de embarque se confirma al reservar. En el puerto deportivo de Marbella, el catamarán de 11,5 metros para 12 personas se alquila por horas o por medio día, y es el que mejor va cuando el grupo quiere comer cómodo: al apoyarse en dos cascos no se inclina y se puede estar de pie sin agarrarse.
Los yates de Puerto Banús y el de Estepona, de 21,7 a 31,7 metros, también salen por medio día, con la tripulación incluida. Los barcos de pesca, amarrados en Puerto Banús, tienen su propio medio día de cuatro a cinco horas con salida a primera luz, entre las siete y las ocho, y da para trabajar bien una técnica.
Sin título, con patrón: gobierna, elige la cala según el viento del día y hace las maniobras. Con título, la barca de 4 metros pide como mínimo la licencia de navegación, que habilita de día y hasta 2 millas de la costa, y las lanchas de 6,6 a 6,9 metros piden como mínimo el PNB. Desde el 1 de octubre de 2026 cualquier barco a motor de alquiler exige uno de esos títulos a quien lo lleva.
Un medio día llevando tú el barco pide más soltura que una hora. Hay que fondear sobre arena, soltar cadena suficiente, comprobar que el ancla agarra mientras coméis y volver con luz de día. Antes de salir te explicamos en unos diez minutos el manejo, el fondeo, el amarre, el material y cómo pedir ayuda, y se deja una fianza que se devuelve íntegra.
Se sube lo que quieras en una nevera: bocadillos, ensaladas, fruta, latas y agua. La única norma firme es que no entre cristal, ni en botellas ni en vasos: latas, plástico y neveras rígidas sirven igual. La comida se monta con el barco fondeado y el motor apagado, que es además cuando no se gasta combustible.
En los yates con tripulación completa hay servicio a bordo y el catering se contrata aparte, con presupuesto por escrito. En el resto de barcos la comida corre de vuestra cuenta, y con medio día por delante merece la pena llevar más agua de la que parece necesaria al salir.
Por la mañana el mar suele estar más plano y se encuentra sitio para fondear sin pegarse a otro barco. Desde mediodía entra la brisa térmica y, con poniente, por la tarde se levanta rizado. Un medio día de mañana permite llegar a la cala con el agua en calma y emprender la vuelta cuando empieza a moverse.
El medio día de tarde tiene a favor la luz baja, aunque la vuelta suele hacerse con algo más de mar. Si la previsión del mar se acerca a los 15 nudos, mejor pasar la salida a primera hora o cambiar de fecha, que no tiene coste cuando el parte no deja salir en condiciones.
Además de bañador, toalla, gorra y crema, que se renueva cada dos horas, para medio día hace falta comida, bastante agua y una prenda de manga larga para cuando el sol aprieta en cubierta. Calzado que no marque la cubierta y todo en bolsa de tela, que se acomoda mejor que una maleta rígida.
Si llevas tú el barco, trae el título original y el DNI o pasaporte de quien firma. Para los niños, avisa de las tallas de chaleco al reservar: van sentados en la bañera, nunca en proa. Quien lleva el timón no bebe alcohol en toda la salida, comida incluida.
Si no está aquí, llámanos: en dos minutos te lo resolvemos por teléfono.
Unas cuatro horas. En algunas lanchas el medio día es de tres horas y media, y en los barcos de pesca de Puerto Banús, de cuatro a cinco, con salida a primera luz.
Con patrón, sí, salvo en los yates. Si llevas tú el barco con título, sale con el depósito lleno, se repone al volver y se paga lo gastado; fondeado el motor no consume.
Sí. Se sube comida y bebida en una nevera, sin nada de cristal. En los yates con tripulación completa el catering se contrata aparte, con presupuesto por escrito.
Depende del barco: las lanchas que se llevan con título, hasta 8 pasajeros; los barcos con patrón, de 7 a 12; el catamarán de Marbella, 12; los yates, de 10 a 15.
Déjanos el teléfono y te llamamos. En julio y agosto conviene reservar con antelación.
Puerto Deportivo de Fuengirola, local 367. Se puede pasar y ver los barcos antes de reservar.
Sin coste. Nunca compensa salir a ver qué pasa.
Chalecos para todos los tripulantes, incluidos en el precio.