
Kayaks, paddle surf, wakeboard, esquí acuático y jet surf. Material revisado, chaleco incluido y clase de iniciación si es tu primera vez.
Los deportes acuáticos se alquilan casi todos igual: el material sale de la playa y se paga por horas, medio día o día completo. Si es tu primera vez, se da una clase de iniciación antes de soltarte: media hora suele bastar para el paddle surf y algo más para el wakeboard.
Los kayaks son la opción más barata y la más agradecida: individuales o dobles, y aguantan bien aunque haya algo de marejadilla. El paddle surf pide mar más plana, así que las mejores horas son las primeras de la mañana.

El wakeboard, el esquí acuático y el kneeboard van remolcados desde una lancha con monitor, y se alquilan por turnos de quince minutos porque cansan más de lo que parece.
De los deportes acuáticos en Fuengirola, cuatro se pueden hacer el primer día sin haberlos probado nunca: el kayak, que no exige aprender nada; el paddle surf, con media hora de iniciación; el kneeboard, que es el remolcado más fácil porque se va de rodillas; y las atracciones remolcadas como la banana o el donut, en las que solo hay que agarrarse.
El wakeboard, el esquí acuático y el jet surf también se alquilan a principiantes, pero piden más paciencia: el primer turno suele irse en aprender a levantarse. Quien tenga varios días de vacaciones saca más partido empezando por lo fácil y dejando el wakeboard o el jet surf para cuando ya se ha cogido confianza en el agua.
El kayak, sin dudarlo. No hace falta aprender nada, se sale desde la orilla y en cinco minutos se maneja. Además es lo que mejor aguanta si el mar no está del todo plano.
El paddle surf es el segundo escalón: se aprende en media hora, pero pide mar tranquila. Y si lo que apetece es velocidad, el kneeboard es el remolcado más fácil de todos: se va de rodillas y se levanta a la primera casi siempre.
Media hora para mantenerse de pie y remar en línea recta. Lo difícil no es remar, es ponerse de pie: se empieza de rodillas, se rema hasta que la tabla coge estabilidad y se sube apoyando primero un pie y luego el otro, con la mirada al horizonte y no a los pies.
Con clase de iniciación se avanza más en una hora acompañado que en cuatro por cuenta propia, sobre todo porque el monitor corrige la posición del remo, que es lo que hace que la tabla se desvíe.
Los tres van remolcados desde una lancha con monitor a bordo. El esquí acuático lleva dos esquís y es el más intuitivo. El wakeboard es una sola tabla, como un snowboard, y cuesta más arrancar. El kneeboard se hace de rodillas sobre una tabla corta y es el más fácil de los tres.
Se alquilan por turnos de quince minutos porque cansan mucho más de lo que parece desde la orilla: los brazos y la zona lumbar se cargan enseguida. Con un grupo de cuatro o cinco se turna y se aprovecha mejor la lancha.
Una tabla de surf con motor. No necesita ola, no necesita viento y no hay que remar: se controla con un mando en la mano derecha y con el peso del cuerpo, y alcanza velocidades que sorprenden.
Cuesta más de lo que parece. Los primeros quince minutos se van casi enteros en aprender a levantarse y a repartir el peso sin clavar la proa. Si se viene con ganas de disfrutarlo, lo sensato es reservar dos turnos: el primero es de aprendizaje y el segundo ya es diversión.
Las primeras de la mañana para todo lo que sea tabla. Antes de las once el mar suele estar plano y no ha entrado la brisa térmica, que en la Costa del Sol aparece a mediodía y levanta rizado.
Con viento, una tabla de paddle se convierte en una vela y volver a la orilla cuesta el doble. El kayak aguanta mejor y el material remolcado depende de la lancha, así que esos dos tienen más margen horario.
Sí. Los kayaks y las tablas de paddle surf se alquilan por día completo y también por varios días seguidos, que es la opción de quien está de vacaciones en la zona y quiere salir cada mañana.
El material remolcado —wakeboard, esquí acuático, kneeboard y jet surf— no funciona así, porque depende de la lancha y del monitor: ahí siempre se trabaja por turnos, y lo que se reserva es la franja horaria.
Todo sale del mismo sitio, el Puerto Deportivo de Fuengirola, y eso permite montar el día sin coger el coche. Lo que mejor funciona es el orden del mar: tablas y kayak a primera hora, con el agua plana; barco o moto de agua a media mañana; y parasailing o una de las fiestas en barco por la tarde, cuando la luz es la mejor del día.
Para grupos es la forma más sencilla de que cada uno haga lo suyo: unos reman, otros prueban el remolcado y al final todos coinciden a bordo. Se reserva en una sola llamada y se cuadra el horario para que no haya esperas entre una actividad y la siguiente.

Individuales y dobles, por horas o día completo. Salida desde la playa.
individual y doble
Tabla, remo y chaleco. Con clase de iniciación si es tu primera vez.
con clase de iniciación
Con lancha y monitor. También kneeboard y jet surf.
sin licencia, con monitorSi no está aquí, llámanos: en dos minutos te lo resolvemos por teléfono.
Kayaks individuales y dobles, tablas de paddle surf, tablas de surf, wakeboard, esquí acuático, kneeboard y jet surf. Todo sale de la playa y se alquila por horas, medio día o día completo.
No. Para el kayak no hace falta nada. Para el paddle surf y el wakeboard hay clase de iniciación con monitor, y para una primera vez merece la pena: se avanza más en una hora acompañado que en cuatro por tu cuenta.
Las primeras de la mañana, antes de que entre la brisa. A mediodía con viento la tabla de paddle se convierte en una vela y cuesta volver. El kayak aguanta mejor si hay algo de mar.
Sí, en todo el material y para todos los usuarios.
Sí. Los kayaks y las tablas de paddle surf se alquilan en el número que haga falta, y el material remolcado se organiza por turnos para que nadie espere más de la cuenta.
Déjanos el teléfono y te llamamos. En julio y agosto conviene reservar con antelación.
Puerto Deportivo de Fuengirola, local 367. Se puede pasar y ver los barcos antes de reservar.
Sin coste. Nunca compensa salir a ver qué pasa.
Chalecos para todos los tripulantes, incluidos en el precio.